"We have to find room in our contemporary world view for persons,with all that that it entails; not just bodies, but persons.And that means trying to solve the problem of freedom,finding room for choice and responsibility...and trying to understand individuality"-Waking Life

viernes, 28 de agosto de 2009

El Centro Político

Título:"Centro político"
Por:wikipedia la enciclopedia libre

Centro en ciencia política es el conjunto de partidos, políticas e ideologías que se caracteriza por considerarse a sí misma intermedias, en el espectro político, a posiciones tanto de derecha como de izquierda política. Es conveniente no confundir el centrismo con el reformismo. Mientras el centrismo valora las posiciones consensuales como un fin en si mismas -las políticas del "justo medio"[ - el reformismo mantiene objetivos de largo plazo para las cuales tales posiciones serían solo un momento en un proceso progresista de avance moderado o paulatino. En la práctica política contemporánea, el centrismo propone y defiende políticas de economía mixta y de profundización de la democracia.

Sin embargo no todos aceptan que tal convergencia sea real. Tanto desde partidos situados en lo que se considera la izquierda, especialmente los de Izquierda revolucionaria, se señala a todo el espectro formado por el centro político como una ideología de derechas. Igualmente, desde posiciones que se consideran de derecha, especialmente los de derecha conservadora, se la considera como ideológicamente de izquierda. Citando a Margaret Thatcher se puede decir que ""Estar en medio de la carretera es muy peligroso; te atropella el tráfico de ambos sentidos". Para otros movimientos el que exista algo que se declare de "centro" es limitar las alternativas políticas solo a una "línea" desde la izquierda y la derecha y cerrar el camino a la diversidad de alternativas planteadas en las ciencias sociales y políticas.

El termino ha tenido tradicionalmente -no del todo correctamente- una connotación de ser una posición vaga, careciendo de principios o fundamentos filosóficos y basándose, a lo más, en una aspiración - a menudo percibida como utópica o pusilámica y - de encontrar acuerdos basándose en la esperanza (racional o no) de la "buena fe" kantiana o la virtud que se supone es inherente en el justo medio aristotélico.

Desde este punto de vista se percibe comúnmente al centrismo como una posición política propia de la democracia representativa que se caracteriza por ser una ideología que carece de concepciones dogmáticas de los individuos; sociedad y orden político; basándose en ideas que se rastrean a Aristóteles (el hombre es un animal político ) y Kant (la característica del hombre es la facultad de juzgar ) buscando establecer así un orden político social basado en la persecución de las políticas del consenso. y el diálogo racional, practicas que, se aduce, paulatinamente mejoraran las características éticas de los individuos y, a través de ello, la sociedad lo que puede llevar a posiciones que a veces parece ser posible denunciar como elitistas. Así, por ejemplo, Eugenio Trías argumenta:

'Ese centro debe recuperar sentido, pulso, auctoritas. En él se halla lo mejor en ética, en política, en economía. Si Aristóteles resucitase se haría cruces de lo escasamente que se le entiende en ética y en política (a través de su idea genial del justo medio). Desde posiciones asilvestradas, cercanas al extremismo más atroz, se posee una especie de fóbica aversión a cualquier giro hacia el centro...

Esa situación está empezando a cambiar a través del trabajo de varios pensadores norteamericanos basados en la Filosofía analítica, tales como Linda Trinkaus Zagzebski; Alvin Goldman, Alvin Plantinga, y Ernest Sosa, que buscan resolver lo que ven como expresiones de dilemas falsos, a través del encuentro del tercero excluido. (como introducción a esta percepción, ver Rizoma (filosofía)). Esto ha dado origen a posiciones que se definen como de "centro radical", basadas en la percepción que la afirmación simultanea de los principios de los extremos políticos no solo no es contradictoria, basada en una esperanza utópica, sino que es un acto valido de "Virtud epistémica" que permite la superación de aparente dicotomías tales como , por ejemplo, "o socialismo o capitalismo".

Así, por ejemplo, un centrista podría afirmar que tanto la cooperación del socialismo como la competición del capitalismo son necesarias para el Desarrollo económico, a fin de producir una solución "que aliente al capital y a las fuerzas sociales a producir en armonía las riquezas para vencer la miseria y pobreza que agobia a la Nación.

En la práctica política esto ha dado lugar a la aparición de una constelación no formal de grupos y partidos que generalmente tienen como programa los siguientes principios o aspiraciones:

-Maximizar la libertad de acción de los ciudadanos, trasferiéndoles poder a fin que desarrollen su potencial humano.
-Promoción de la participación ciudadana en el proceso político.
-Preferencia por propuestas y acciones concretas, a diferencia de programas o promesas de largo plazo.
-Valorización de las virtudes epistémicas, civiles y profesionales
-Extensión y fortalecimiento de comunidades basadas en relaciones recíprocas que produzcan valor mutuo
-Creación de carácter ético en los individuos a través de la promoción de decisiones conscientes.
-Basarse en el sentido común y valores tradicionales, especialmente los intangibles (ver Patrimonio cultural).

jueves, 1 de enero de 2009

El Plan de Educación*****

Implicaciones Pedagógicas del Existencialismo
Sacado de :http://www.pucpr.edu/facultad/ejaviles/ED%20627%20PDF%20Files/El%20Pragmatismo%20y%20el%20Existencialismo.pdf

El existencialismo concibe la educación como un proceso por el cual el ser humano se convierte en un ser auténtico. Rechaza:
1. la noción realista de que la educación lleve al ser humano a actualizar su esencia.
2. que la educación sea un medio de transmitir los valores aceptados por la sociedad.
3. que la educación es un medio para transmitir conocimientos de generaciones anteriores.
Considera que la educación debe ayudar al ser humano a que se convierta en intérprete de su existencia, a descubrirse como un ser completamente libre y responsable de su vida, a conocerse y escogerse a sí mismo.
El maestro: Debe ser un modelo de autenticidad. No debe ser conformista, mediocre o insensible. Debe ambicionar ser siempre mejor persona, más auténtico. Respetar la libertad del niño y de la niña y ayudarle a asumir completamente responsabilidades sobre la selección de sus valores. Debe guiarle para que se conozca y acepte ser él o ella mismo(a).
El currículo: La educación existencialista le da gran importancia al aspecto afectivo, emocional, sensible. Recomienda un currículo en el cual las humanidades y las artes asumen un rol y función preponderante, pues en ellas es donde más claros se ven reflejados los aspectos estéticos, emocionales y morales del ser humano. Consideran que las humanidades son las que ejercen el mejor impacto humano porque revelan al ser humano su sufrimiento, inquietudes, amor, odio, incertidumbres.

El estudio de las ciencias naturales debe hacerse destacando siempre el factor humano involucrado. Todas las disciplinas deben ser enfocadas de tal manera que ayuden al/la estudiante a comprender mejor la existencia humana.
Los y las estudiantes: Deben concebir el conocimiento como respuesta a situaciones existenciales, de modo que el aprendizaje sea más eficaz, duradero y significativo. Ejemplo de esto sería enseñar la historia no simplemente narrando hechos y sucesos del pasado, sino la historia de la existencia de seres humanos luchando con su circunstancia material, con los demás y consigo mismo.
El conocimiento: No es la persona más educada la que ha almacenado más conocimiento, o que la educación es un proceso de afuera hacia adentro. No es el/la maestro(a) el/la poseedor(a) del conocimiento que transmite los conocimientos al estudiante. La escuela debe fomentar la creatividad, para que los y las estudiantes busquen sus soluciones. La escuela debe desarrollar aptitudes de liderato. La relación entre estudiantes y maestro(a) debe ser de diálogo. No se le debe proveer a todos(as) el mismo tipo de educación. Diferencias individuales promueven la educación a individualidad y diversidad en los métodos y técnicas de enseñanza. El currículo debe estar enfocado desde el punto de vista del estudiante y la realidad que éste vive.
Una metodología educativa que ayuda desarrollar las destrezas del lenguaje y la comunicación. El individuo necesita tener las herramientas para expresar mejor lo que es, piensa y siente. La educación debe estar en contacto con la realidad, con la vida, con los aspectos positivos y negativos.



"Lo que nuestro mundo más requiere en estos momentos es la clase de educación que transmita el amor por el ser humano, que desarrolle su caracter, que le proporcione una base intelectual para la realización de la paz y que desarrolle en los estudiantes su capacidad para contribuir y mejorar la sociedad." -Daisaku Ikeda

domingo, 23 de noviembre de 2008

La vida en Sociedad y el verdugo


Entrevista con Sartre (1/2)

Me veo obligao a aceptar porque finalmente soy "yo para los otros", "yo para mí" no existe.
No más que el "para los otros", el "para mi" es una desgracia. Entonces, estoy obligado a asumir una personalidad que se me va de las manos.


Entrevista con Sartre (2/2)

El ser humano que se destaca ... vale por todos, representa una virtualidad que hay en todos(as).
Es muy justo, pero: ¿Por qué tomar a aquel que vá lo más alto, al que realiza una hazaña? El crimen, la tortura, el racismo, son cosas que no debemos considerar fuera de nosotros(as). Sino como realizaciones de nuestra virtualidad.
No hay que decir que el ser humano es bueno o es malo. Sino que, según las circunstancias el ser humano es bueno o malo.

(...) Y que uno se libra de eso sólo por una lucha constante.

Así, cuando consideramos el racismo no debemos considerar el anti-racismo sólo como un estado de lucha contra el exterior. Hay que considerarlo como un estado de lucha contra uno(a) mismo(a).
Gracias a Youtube y a user:mauricitoia

sábado, 8 de noviembre de 2008

Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre entrevistan al Che Guevara.

Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre entrevistan al Che Guevara.

Título: En La Habana, Simone de Beauvoir con Jean Paul Sartre (Editado con varios párrafos ausentes)
Ambos intelectuales galos, Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir visitaron a La Habana, en 1960, para conocer el proceso revolucionario, dentro de aquella mítica de los jóvenes héroes de la Sierra Maestra. La pareja se entrevistó, precisamente, con el Che en su despacho del Banco Central de La Habana, como lo testimonió la célebre fotografía de Alberto Korda. Asistieron al estreno de la pieza sartreana La ramera respetuosa, con Fidel Castro, en la sala Covarrubias del Teatro Nacional, la cual se encontraba todavía en construcción. Realizaron un intenso periplo por la Isla , llegaron hasta la Ciénaga de Zapata, escenario meses más tarde, de la batalla de Playa Girón, frente a la invasión mercenaria por Bahía de Cochinos.

De aquella visita nació el libro Sartre Visita Cuba, publicado en La Habana, en 1960, por las Ediciones R. En las páginas de este libro el filósofo narró sus vivencias en la Cuba revolucionaria. Jean Paul Sartre y Simone Beauvoir llegaron a La Habana cuando entraban en vigor el sabotaje económico de Estados Unidos y se arreciaban los planes de la CIA. "Puesto que era necesaria una revolución" —escribió Sartre—, "las circunstancias designaron a la juventud para hacerla. Solo la juventud experimentaba suficiente cólera y angustia para emprenderla y tenía suficiente pureza para llevarla a cabo".

Y añadía en su libro testimonial: "Hoy, en el taller, en los campos, en un ministerio, el trabajo es joven, verdaderamente joven", admirado ante un liderazgo de hombres jóvenes.

El Che tenía sólo 32 años cuando recibió a Simone de Beauvoir y a Jean Paul Sartre, a medianoche. "El comandante Ernesto Guevara es considerado hombre de gran cultura y ello se advierte: no se necesita mucho tiempo para comprender que detrás de cada frase suya hay una reserva en oro" —observó Sartre en 1960—. "Pero un abismo separa esa amplia cultura, esos conocimientos generales de un médico joven que por inclinación, por pasión, se ha dedicado al estudio de las ciencias sociales, de los conocimientos precisos y técnicos indispensables en un banquero estatal".

Sus palabras apresaron sentimientos y emociones: "Se abrió una puerta y Simone de Beauvoir y yo entramos: un oficial rebelde, cubierto con una boina, me esperaba: tenía barba y los cabellos largos como los soldados del vestíbulo, pero su rostro terso y dispuesto, me pareció matinal. Era Guevara".

El guerrillero protagonizaba el virtual diario sartreano sobre Cuba y su revolución: "Lo cierto es que había empezado a trabajar muy temprano la víspera, almorzado y comido en su despacho, recibido a visitantes y que esperaba recibir a otros después de mí. Oí que la puerta se cerraba a mi espalda y perdí a la vez el recuerdo de mi viejo cansancio y la noción de la hora. En aquel despacho no entra la noche. En aquellos hombres en plena vigilia, al mejor de ellos, dormir no les parece una necesidad natural sino una rutina de la cual se han librado más o menos. No sé cuándo descansan Guevara y sus compañeros. Supongo que depende: el rendimiento decide; si baja, se detienen. Pero de todas maneras, ya que buscan en sus vidas horas baldías, es normal que primero las arranquen a los latifundios del sueño".

Junto a Jean Paul Sartre estaba entonces su esposa, la escritora Simone de Beauvoir, la célebre autora de El Segundo Sexo, libro que revolucionó los conceptos sobre la condición de las mujeres, y que había nacido en París, en un contexto familiar burgués y católico quien lo acompañaría en las dos visitas que hicieron a Cuba en 1960: primero del 20 de febrero al 15 de marzo, y otra más breve, a su regreso de Brasil, desde el 21 al 28 de octubre.

Ella también llegaba a Cuba con su aureola personal, la de una de las más polémicas y singulares figuras del pensamiento feminista, quien desde sus escritos ensayísticos había reivindicado el derecho a la libertad como revolución personal, desde la crítica sobre las diferencias sexistas impuestas a las mujeres, relegadas a ser, en la sociedad patriarcal, "El Segundo Sexo". Al ser entrevistados para Lunes de Revolución, por el escritor Humberto Arenal, ambos manifestaron sus opiniones, él más inclinado hacia los terrenos de la filosofía, y ella más interesada por la vertiente literaria. Precisamente, sería Simone quien, y gracias a su dominio del inglés, permitió que el diálogo fluyera. Al paso de los años, aquel periodista, (destacado dramaturgo y narrador cubano) recuerda, al evocar aquel encuentro que Beauvoir : "no era su "alumnita" como a veces la titulaban y parecía tener más sentido de la realidad que Sartre".

Simone de Beauvoir quien conoció a Jean Paul Sartre, en la Sorbona, cuando ingresó para estudiar Filosofía, con sólo 21 años, y con él compartió el Existencialismo y una muy abierta relación amorosa que no limitaron sus potencialidades, fue per se, una de las más prestigiosas personalidades del pensamiento intelectual de su época, signada su obra por el feminismo, corriente a la que también sometió a sus reflexiones porque consideraba que "El feminismo no ha llegado al fondo del problema: la opresión a la que el hombre ha sometido a la mujer. Y debe ser liberada ya que no es considerada como ser humano, sino que ha quedado relegada a un segundo plano" --Segundo sexo--, ha sido reducida a objeto sexual para satisfacción del hombre".
No sólo desde el plano de la prosa ensayística se volcó Beauvoir a la batalla, también defendió sus tesis desde el lenguaje de la ficción, en el costado de las bellas letras, así escribió su primera novela La invitada ( L´ invitée ), que apareció en1943. Abandonó su condición de docente, para lanzarse al campo de las ideas y de la literatura, en publicaciones como la revista dirigida por Sartre Les Temps modernes , al tiempo que enriquecía sus conocimientos teóricos en la praxis de sus viajes, junto a Jean Paul, por otros países de Europa, Estados Unidos, la antigua Unión Soviética, China y Cuba.
Incansable en la defensa de sus ideas, esa mujer nacida en 1908, firmaría en 1971, el famoso manifiesto de las 343 intelectuales a favor de la despenalización del aborto y, luego, desde 1972 se integró al Movimiento para la Liberación de la Mujer.
Durante su vida, que concluyó en 1986, realizó también un intenso activismo ideológico sin abandonar su ejercicio literario como lo testimonian sus obras La sangre de los otros (1944), Todos los hombres son mortales (1947), El segundo sexo (1949), que sería el best seller de su producción, Los mandarines (1954), novela por la que recibió, en Francia, el Premio Goncourt, así como otras obras más personales y autobiográficas entre las que se encuentran sus Memorias de una joven formal (1958) y La plenitud de la vida (1960), La fuerza de las cosas (1963), Una muerte muy dulce (1964), en la que aborda el tema de la muerte de su madre, y por último La mujer rota (1967).

El existencialismo es un humanismo

Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre
Por: Filosofía Contemporánea
link:http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiacontemporanea/Sartre/Sartre-CondicionHumana.htm

En “El existencialismo es un humanismo” Sartre introduce el concepto de “condición humana” (que para algunos intérpretes viene a ser un remedo de la noción de esencia o naturaleza) la condición humana, nos dice, es “el conjunto de los límites a priori que bosquejan su situación fundamental en el universo”. Estos límites son comunes a todos los seres humanos; es el marco general en el que invariablemente se desenvuelve la vida humana. Resume este marco básico de la vida humana en los puntos siguientes:

1. estar arrojado en el mundo;
2. tener que trabajar;
3. vivir en medio de los demás;
4. ser mortal.

Todo individuo, toda sociedad, se ha tenido que enfrentar a estos hechos inevitables y ha resuelto de distintos modos los problemas vitales a los que conducen. Con estos cuatro puntos Sartre se refiere a la inevitable sociabilidad humana, a la inevitable libertad en la que vive el ser humano y a la inevitable indigencia material de nuestra existencia, indigencia que obliga al trabajo y a las distintas formas de organización social que sobre el trabajo se levantan. La existencia de la “condición humana” es lo que puede hacernos comprensibles los distintos momentos históricos y las vidas particulares; aunque los proyectos humanos sean distintos no nos son extraños porque todos son formas de enfrentarse a estos límites. En este sentido todo proyecto, por muy individual que parezca, tiene un valor universal: “hay universalidad en todo proyecto en el sentido de que todo proyecto es comprensible para todo ser humano”.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Nostalgia


La nostalgia describe un anhelo del pasado, a menudo idealizado y poco realista. (del griego clásico νόστος "regreso" y ἄλγος "dolor")

La nostalgia no es definible científicamente, distintos pensadores han hablado de ella: Nostalgia es la sublimación en la indeterminación de un anhelo del alma desbordado en la materia, “como un amar sin ser amado y como un dolor que sentimos en miembros que no tenemos”; por el cual se transparenta un “echar de menos lo que no somos”, y la aceptación de que nos encontramos “incompletos y mancos”. La nostalgia es la obsesión aflictiva de estar en otra “parte” (dimensión), de superar la temporalidad y la finitud hacia la Eternidad y la infinitud, de volver a la Itaca de los orígenes (tal como los aluviones de su etimología griega – nosteo y algeo, “volver a la patria” y “sentir dolor” - lo indican). nostalgia, aun cuando también identifica en sus límites un sentimiento de pérdida, no se refiere a una vivencia corriente. Sino a una difusa, a la vez que persistente y dolorosa, como la que denota la palabra dor (< lat. pop. dolus < dolere). El ser humano no está satisfecho de ser humano. Pero no sabe hacia qué regresar, ni cómo volver a un estado del que ha perdido todo recuerdo claro. La nostalgia que tiene de él constituye el fondo de su ser, y a través de ella comunica con lo más antiguo que subsiste en él. E. M. Cioran, Ese maldito yo, Tusquets, Barcelona, 2000, p. 106. La nostalgia mezcla “un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en fin un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.” Mariano Ibérico, Perspectivas sobre el tiempo, U. N. M. San Marcos, Lima, 1958, p. 164.

Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Nostalgia"

jueves, 6 de noviembre de 2008

Sartre y la Contingencia

Por: Filosofía Contemporánea
link: http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiacontemporanea/Sartre/Sartre-Nausea.htm

La describe en la novela “La náusea” (1938): “Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia: la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar... eso es la Náusea” (“La Náusea”).

La náusea aparece al sentir el carácter absurdo de la existencia, al captar la realidad como algo superfluo, contingente; los existentes (nosotros incluidos) venimos de la nada, existimos sin justificación alguna y terminaremos en la nada. Hemos sido arrojados a la existencia, y del mismo modo seremos arrojados a la muerte. “Todo lo que existe nace sin razón, se prolonga por debilidad y muere por casualidad.”

Contingencia

La noción de contingencia no es exclusiva del pensamiento existencialista. La encontramos, por ejemplo, en Santo Tomás. La filosofía tomista da mucha importancia a esta noción, indicando que todas las cosas finitas son contingentes pues constan de la composición metafísica esencia/existencia. Con esta afirmación, Tomás de Aquino quiere señalar el radical carácter indigente de las cosas finitas, el necesitar inevitable­mente de otras cosas para existir y para ser lo que son. Santo Tomás cree que es precisamente esta falta de fundamento en su ser lo que exige que exista un ser necesario, al que llama Dios. También el empirismo había señalado la contingencia, la pura facticidad, como uno de los rasgos básicos de la realidad. Sartre continúa la línea empirista pero destacando las consecuencias existenciales de este hecho, la fragilidad de la existencia, la existencia como algo gratuito, tesis que resume de un modo literario señalando que las cosas “están de más” ( y nosotros también). La gran diferencia entre el pensamiento tomista y el de Sartre está en que Tomás de Aquino considera que hay algo exterior al propio mundo que le sirve a éste de fundamento y que hace inteligible la totalidad de las cosas, les da un sentido. Sartre, sin embargo, rechaza la noción de Dios (a la que incluso llega a considerar absurda), se declara ateo, con lo que radicaliza al máximo la comprensión del carácter gratuito de la existen­cia. El mundo no lo ha creado ningún ser trascendente, existe pero podría perfectamente dejar de existir, y esto se traslada a las cosas concretas: éstas no existen como consecuencia de un supuesto plan o proyecto de la naturaleza o de Dios, tienen existencia bruta, son así pero perfectamente podrían ser de otro modo o no existir. Lo mismo ocurre con el hombre y la mujer: estamos “arrojados a la existencia”, nuestra presencia en el mundo no responde a intención ni necesidad alguna, carece de sentido, la vida es absurda, el nacimiento es absurdo, la muerte es absurda.

Los siguientes textos de “La náusea” resumen perfectamente la conciencia sartriana de la contingencia, de la gratuidad de la existencia: “Éramos un montón de existencias incómodas, embarazadas por nosotros mismos; no teníamos la menor razón de estar allí, ni unos ni otros; cada uno de los existentes, confuso, vagamente inquieto, se sentía de más con respecto a los otros. De más: fue la única relación que pude establecer entre los árboles, las verjas, los guijarros....Y yo –flojo, lánguido, obsceno, dirigiendo, removiendo melancólicos pensamientos–, también yo estaba de más. Afortunadamente no lo sentía, más bien lo comprendía, pero estaba incómodo porque me daba miedo sentirlo (todavía tengo miedo, miedo de que me atrape por la nuca y me levante como una ola). Soñaba vagamente en suprimirme, para destruir por lo menos una de esas existencias superfluas. Pero mi misma muerte habría estado de más. De más mi cadáver, mi sangre en esos guijarros, entre esas plantas, en el fondo de ese jardín sonriente. Y la carne carcomida hubiera estado de más en la tierra que la recibiese; y mis huesos, al fin limpios, descortezados, aseados y netos como dientes, todavía hubieran estado de más; yo estaba de más para toda la eternidad.”

Posiblemente esta concepción de la gratuidad absoluta de la realidad, de la ausencia de sentido, proyecto o necesidad en el mundo, es el elemento más característico del existencialismo sartreano. De ahí que la experiencia filosófica más importante sea la de la comprensión, no sólo intelectual sino también vital, del absurdo de la existencia. Sartre llama “náusea” a esta experiencia originaria del ser, y la desarrolla en diversos escritos, pero particularmente en su novela homónima.

viernes, 17 de octubre de 2008

El complejo latinoamericano

Perdimos el derecho de llamarnos americanos…Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos. Nosotros habitamos a lo sumo una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación”- E. Galeano

La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más

"La maligna herencia colonial aún persiste" (Por pedazos)
Por: Juan C. Alfaro

¿Por qué se le sigue llamando el “día de la raza”? ¿Por qué se sigue festejando este día?

Sin lugar a dudas la memoria latinoamericana sufre de una gran distorsión; una manipulación diseñada por los conquistadores llegados a esta tierra hace más de cinco siglos y que aún persiste en el imaginario colectivo latinoamericano. La historia que prima es la de los vencedores, que fue alimentada y es sostenida por las oligarquías criollas dirigentes que forjaron los estados-nación a imagen y semejanza de Europa.

Después de más de tres siglos de la Conquista y la Época Colonial, a comienzos del siglo XIX y después de las llamadas luchas por la independencia, el escenario latinoamericano tuvo un cambio significativo. Sin embargo, en los procesos revolucionarios, uno de los problemas fundamentales a cuestionarse es el concepto de patria: para el negro esclavo, para un criollo rico, para un español realista y monopolista, para un mestizo o para un indio no incorporado al sistema manejado por los blancos.

(...) Existen dos posturas al respecto. Por un lado, están los que sostienen que la verdadera historia de América Latina empezó con la llegada de españoles y portugueses y la conexión con el mundo occidental. Por el otro, están los que sostienen que la historia se remonta a las civilizaciones prehispánicas y a sus descendientes, los pueblos indígenas -y no en los herederos contemporáneos de los conquistadores- que todavía hoy marginan y explotan los primeros.

(...) De ese modo, nuestro camino fue formado a merced de las potencias de turno, a merced de ideologías y designios externos. Después de la colonización española, tras lograr la “independencia” y consolidar los estados nacionales, la atmósfera latinoamericana se sumergió en el semicolonialismo o preimperialismo liberal, donde Gran Bretaña y Francia asumieron el papel de sucesoras de España y Portugal.

Alrededor de 1850 se inicia una tercera etapa, la del preimperialismo financiero, donde Gran Bretaña y Francia exportan hacia América Latina no solo mercancías sino también capitales, y Estados Unidos comienza a imitarlos en menor cuantía después de finalizar su Guerra de Secesión.

Finalmente, alrededor de 1880, se implantó la etapa del imperialismo plenamente desarrollado, basado en el monopolismo, la hegemonía del sector financiero sobre los demás sectores.



El imperialismo estadounidense fue producto del proceso de desarrollo capitalista acelerado que se inicio después de la Guerra de Secesión. Los encargados del poder económico del país del norte se sintieron dirigentes de un pueblo elegido, portadores y ejecutores del “Destino Manifiesto” que impulsaba a Estados Unidos hacia la jefatura de las naciones.

Cuanta razón tiene Galeano, cuando describió esta situación así: “Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar las prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos”.

Una vez hecho un breve repaso del largo trecho caminado por América Latina a lo largo de su historia dentro el marco político-económico y su relación-dependencia en cuanto a los Imperios de turno, ha llegado el momento de indagar en un factor muy importante que muchas veces es obviado por grandes autores, y que es necesario a la hora de entender porque nuestra región esta sumergida en el retraso, el subdesarrollo y la sumisión ante los centros de poder.

Dicho factor tiene un carácter mental y psicosocial que fue el legado perverso que nos dejó la conquista y la colonia, y que aun en estos días esta presente en el inconsciente colectivo de las sociedades latinoamericanas, gran motivo por el cual el despertar de la región todavía no ha sido total.

(...)El complejo latinoamericano nació con la llegada de los españoles a suelo americano y se dispersó, alojándose en la mentalidad de los latinoamericanos, desde la conquista hasta nuestros días. En ese sentido la mentalidad europea es un factor determinante a la hora de analizar el complejo latinoamericano. Cuando los europeos llegaron al continente, traían en su haber centurias de años de relaciones de explotación, de invasiones, de torturas, de masacres, de irrespeto por la vida y el prójimo. Cobijados bajo la religión cristiana jamás cuestionaron nada de estas atrocidades, sino que, por el contrario, las apoyaban “en el nombre de Dios”.

El periodista, Juan Carlos Rodríguez sostiene que la relación entre el conquistador español y el nativo americano recayó en un discurso del “tú eres un pecador, un indigno, un don nadie en el que no se puede confiar”, como si el hecho de que ellos se autodefinieran como hijos de Dios y mediante esta ideología manifestaron que el que no abrazara el cristianismo no era humano, sino era animal, salvaje, primitivo, bárbaro; lo que justificaba y otorgaba el derecho de disponer del otro como mejor les pareciera.



Para seguir con el desarrollo de este complejo, se puede decir que con el acontecer del tiempo, el control europeo sobre la voluntad de sus descendientes y del nativo americano se sofisticó. Mediante el concepto de civilización se sostuvo en el colectivo humano que el antiguo invasor era gente civilizada a imitar. De ese modo la mentalidad del hombre latinoamericano se colocó en una posición de inferioridad con respecto al hombre europeo y más tarde al hombre estadounidense, heredero imperialista de los primeros.

El pensamiento latinoamericano se reflejó en un sentimiento de querer ser como los europeos y/o los estadounidenses, y esto quizás provocó en la mentalidad latinoamericana la baja autoestima de considerarse menos que ellos. Desde las enseñanzas en la escuela, el precepto a inculcar fue el cuento de que los europeos y, posteriormente, los estadounidenses eran gente civilizada y con un desarrollo cultural superior. Olvidando muchas veces el pasado de la región en torno a culturas altamente desarrolladas como los Mayas, los Aztecas o los Incas, solo por mencionar unos cuantos.

La reproducción de la jerarquización de las relaciones humanas en términos de “superior-inferior”; reproduciendo el “yo soy-tú no eres”; “yo no soy esclavo-tú eres esclavo”; y el hecho de excluir y desechar la cultura del otro derivó en un auto concedido derecho a invadir; esclavizar; torturar y arrebatar al otro, sostiene el periodista José Del Grosso.

En este marco, la situación de América Latina se sumergió en un criterio de superioridad-inferioridad en cuanto a su relación con Europa y Estados Unidos. Mediante el poder político, económico, militar, cultural y psicológico las potencias de turno inventaron maniobras de dominación en casi todo los sentidos. Una especie de colonización mental fue un factor determinante para que estos países impusieran su ciencia, su visión del mundo, su cultura, sus recetas económicas y el espejismo de la tecnología.

"Los imperialistas europeos y estadounidenses se han valido del concepto teórico de civilizado para lavarnos el cerebro, mientras que en la práctica ha significado la imposición de la ideología de la dominación”.-Del Grosso

domingo, 5 de octubre de 2008

George Carlin - Proud to be an American




Analysis: Debunking the American Dream (a fragment)
Written by Mac Diva
(...) Dirtgrain has been influenced by law professor Lani Guinier's thoughts on the relationship between race and class.

What this tells us is that race and racism are much more complex phenomena than individual prejudice, individual skin color or individual mobility. Race is more than what you look like and racism is more than what you, as an individual, think or feel about others. Racism is a political, social and economic phenomenon that is used to support a social and economic hierarchy constructed to keep some people "in their place" at the bottom and others on the top. Racism drives the narrative explaining and justifying the stratification of society and ensuing inequities in resource distribution. Unraveling this story involves linking race to power because those in power are telling the story. And the story they tell is designed to hide their power and privilege.


George Carlin- "Rights"

Sobre el antiamericanismo

"Reflexión sobre el antiamericanismo" (Fragmento)
Por: Juan Manuel Vera

El antiamericanismo,(...) es un ingrediente inscrito profundamente en la conciencia de mucha gente progresista o de izquierdas, aunque también está presente en algunas ideologías conservadoras y en la extrema derecha. Por otra parte, sus expresiones son muy variadas, desde la ridiculización (el yanki-come-chicle) a la demonización permanente de la política estadounidense (como si Roosevelt, Clinton, Reagan o Bush sólo fueran variaciones sobre el mismo tema).

Un análisis de sus causas y significados sería bastante complejo. Por ejemplo, en España, el antiamericanismo tiene raíces profundas tanto en la derecha conservadora como en la izquierda. En la derecha esas fuentes podrían rastrearse en las consecuencias ideológicas de la guerra de Cuba, en la alineación moral junto al Eje del régimen franquista durante la Segunda Guerra Mundial y en la repugnancia de la derecha tradicional española respecto al liberalismo estadounidense.

En cuanto al antiamericanismo de la izquierda, en España y en cualquier otro lugar, creo que sus antecedentes más fecundos deben intentar localizarse en la guerra fría. Pensar que fuerzas tan influyentes en las conciencias de varias generaciones como los partidos comunistas, alineados junto a la URSS frente a EEUU, grandes productores de ideología antiamericana, no hayan producido efectos persistentes en las formas de comprender el mundo, sería una gran ingenuidad.

Las heridas no cerradas pueden infectarse. Y el estalinismo, esa terrible herida del siglo veinte, sigue abierta, como un foco de infección. Una de las herencias del estalinismo es un antiamericanismo izquierdista ciego y sordo, que sólo produce impotencia política y bloquea las conciencias de la gente progresista, haciéndoles creer que ser de izquierdas es ser antiamericano, en lugar de identificarse con la defensa de la libertad y la igualdad en cualquier lugar del mundo.

No creo que fuera necesario, pero voy a dejar claro que considero inaceptables y rechazo radicalmente determinadas expresiones de la política de EEUU en el pasado y en el presente. Es legítimo condenar, y hay que hacerlo radicalmente, el actual proyecto de Bush de poner en marcha tribunales militares anti-terroristas sin garantías suficientes. Esos procedimientos excepcionales son una vulneración de la democracia liberal americana, que parece tomar ejemplo de los viles procedimientos ordinarios empleados en China, Cuba y algunos regímenes islámicos.

El centro de mis motivos para, sin embargo, negarme a ser anti-norteamericano, es que rechazo totalmente que se pueda considerar a Estados Unidos como una categoría unitaria. Su sociedad, su historia, la política de sus gobiernos, son realidades complejas en las que lo progresista y lo reaccionario, como en todas las sociedades, deben separarse mediante el análisis y no pueden concebirse mediante categorías metafísicas. EEUU tiene una historia de esclavismo y una presencia real del racismo, ha sostenido a dictadores en el pasado, ha cometido crímenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial o en la guerra de Vietnam... Es cierto. Pero también lo es que EEUU es una de las patrias del liberalismo democrático, que ha contribuido a extender la idea de libertad por el mundo, que nunca ha tenido colonias, que ha contribuido a salvar a Europa del nazismo y contuvo el expansionismo soviético, también en Europa, o que ha contribuido más que nadie a que Milosevic no sea ya el señor de los Balcanes. EEUU es el racismo sudista, pero también la patria de la filosofía de Dewey, es el integrismo religioso de la Nueva Derecha, y, también, la cuna del gran cine clásico que amamos. ¿Y bien? No puedo mirar el mundo, sea EEUU, Europa o España, con lentes equívocas que me ciegan y obstruyen mis focos de visión. No puedo ser anti-norteamericano porque sería tanto como rechazar parte de mis propias raíces culturales y políticas. Lo que tenemos que hacer respecto a EEUU, como respecto a cualquier otro gobierno o sociedad, es apoyarle cuando son víctimas del terror, cooperar con sus fuerzas progresistas, y rechazar cualquier política o actuación contraria a los principios de libertad y de igualdad.

Mentalidad colonial

Mentalidad colonial
Por: Wikipedia la enciclopedia libre

Orígenes
Cuando una potencia colonial es fuerte, y no puede ser resistida con eficacia, una población puede a menudo verse obligada simplemente a aceptar el dominio extranjero como realidad ineludible. Con el paso del tiempo, estos nativos colonizados comenzarán a imitar a los extranjeros en el poder al tiempo que comienzan a percibir la "manera extranjera" de hacer las cosas y de actuar como diferente. Puesto que el extranjero está en el poder, la manera extranjera viene ser considerada como la "mejor manera", y tiende a tenerse en más alta estima que las maneras nativas anteriores.

De la misma manera y con el mismo razonamiento de "mejora", el colonizado pronto compara la línea racial del extranjero como superior a la nativa propia. El nativo pronto se esforzará en mejorar su status social mediante el matrimonio, para así dar sus hijos una calidad de vida mayor que la que pueden aportar sus propios genes.

Mentalidad colonial en Hispanoamérica
La mentalidad colonial puede verse igualmente a lo largo y ancho de Hispanoamérica. Sin embargo, a pesar de existir una minoría grande (el 30%) de hispanoamericanos de ascendencia española pura, la realidad demográfica de Hispanoamérica es que mucha de su población se compone de una mayoría de origen amerindio y mestizos (caucásico/amerindio) o mulatos (caucásico/negro) que juntos suponen aproximadamente más del 50% de la población total.
En Hispanoamérica, el "ideal de belleza" no es aquel de ascendencia europea mezclada -como es la realidad de la mayoría de los latinoamericanos- sino el europeo puro. Así, la industria latinoamericana del entretenimiento está saturada de
criollos europeos y presenta muy pocos mestizos, prácticamente ningún mulato, y mucho menos negros puros o amerindios.
Esto ha llevado a una situación de falsificación étnica entre muchos latinoamericanos. Sin embargo, en contraste con la experiencia filipina donde la mayoría son malayos nativos puros entre los cuales existe una cierta tendencia a reclamar un status de sangre mezclada con español u otro europeo, en latinoamérica lo normal es ser mestizo, así que la falsificación se concentrará en intentar disminuir u ocultar cualquier rasgo no europeo. Algunos reclamarán a menudo en falso ser europeos puros (dado que España no fue el unico país en tener colonias en America)en sus intentos de encajar en el pedigrí idealizado dictado por su jerarquía socio-racial, implantado por la
oligarquía.

Una broma común en los
Estados Unidos, tanto entre hispanos como no hispanos, es la presencia de más presentadores rubios y de ojos azules en cadenas de televisión de idioma español con base en ese país tales como "Telemundo" y "Univisión" que en las cadenas públicas generales en inglés tales como "NBC" o "CBS". En México la broma se hace sugiriendo la retitulación de "TV Azteca" como "TVBlanca", porque en un país de más de 100 millones de habitantes, de los cuales el 60% son mestizos, el 30% indígenas y el 9% europeos, casi todos los presentadores son descendientes de europeos, con casi ningún mestizo y absolutamente ningún nativo de los cuales la cadena saca su nombre, los aztecas.

En realidad, la abundancia de mujeres rubias en la televisión o en cualquier otro
medio de comunicación latinoamericano no solo es una consecuencia de la colonización europea de América (ej. Historia de España en América). Es más bien una consecuencia de la influencia de los medios de comunicación estadounidense que imitan, como el formato periodístico o el modelo de mujer blanca, alta y rubia.

La mentalidad colonial en los medios de comunicación no se limita a los programas, en los comerciales también es prominente la aparición de personas blancas, incluyendo los bebes, como el caso de la publicidad de pañales, leche u otros productos infantiles que suelen poner a un niño rubio con ojos azules, rara vez un moreno (blanco), nunca un mestizo y menos un negro.
En el ámbito político uno de los ejemplos recientes de la influencia de la mentalidad colonial es el sucedido en Perú con la
primera dama judía de origen europea Eliane Karp, que ocupó tal posición casándose con el candidato ganador en las elecciones de ese país en el año 2001. Como trauma del sometimiento colonial o como complejo de inferioridad política, se piensa con alienación crónica que todo lo que viene de las grandes metrópolis tiene asegurado su calidad. La piel blanca y los ojos azules o verdes, confiere no una diferencia normal entre los seres humanos, sino una especie de título de superioridad. Si la alienación, como patología de la personalidad es un lastre pesado de cargar, lo es peor en el aspecto político-social en cuyo terreno se utiliza para manipular a la población. Así, en esa combinación de alienación y ambiciones políticas de bajo fondo, la señora Karp ha jugado el rol de la «gringa», inteligente, sabia, bella y radiante como un personaje de ficción. No han sido pocos los políticos y periodistas que perdieron la cabeza por este fenómeno del género humano.

viernes, 25 de julio de 2008

La Bohemia

CHARLES AZNAVOUR -LA BOHEMIA (En Español)

Bohemia (Cultura)
Por:Wikipedia la enciclopedia libre

El término Bohemia aparece por vez primera en el siglo XIX en la obra del romántico Henri Murger Escenas de la Vida Bohemia ("Scènes de la Vie de Bohème") que sirvió de base para el libreto de la ópera homónima de Giacomo Puccini.

El término alude a la cultura de los gitanos, en ese momento llamados "bohemios" por haber llegado desde la región de Bohemia, en la actual República Checa, y se refiere a un modo de vivir de ciertos sectores socioculturales con una escala de valores diferente a la de la sociedad sedentaria y burguesa, en particular artistas e intelectuales.

Los lugares de encuentro de la bohemia original solían ser los cafés poco de moda, donde se reunían y se discutían las tendencias, las ideas, la política o cualquier área del pensamiento y la cultura. Según Murger, la bohemia "no es posible sino en París".

Tradicionalmente se ve al bohemio como un artista de apariencia despreocupada, poco cuidada, en contraposición a la fijación de gran parte de la sociedad por la ostentación estética y material, aspectos estos que el bohemio suele considerar superfluos y de menor o de muy poca relevancia. Asimismo, la ocupación de la bohemia tiende a decantarse hacia el mundo de las ideas, el conocimiento, la creación artística, el enriquecimiento intelectual, el interés por otras realidades o manifestaciones culturales.

Este modo de vida distinto es el tema de varias óperas del siglo XIX: "Louise" de Gustave Charpentier, "Carmen" de Georges Bizet y la ya mencionada de Puccini.

jueves, 26 de junio de 2008

George Carlin on "the American Dream"


George Carlin on "the American Dream"

Analysis: Debunking the American Dream (a fragment)
Written by Mac Diva

(...) The American Dream mythology uses race as an explanation for the declining fortunes of middle-class, working-class and poor whites. People, especially politicians, have used race to shift the blame onto blacks or Latinos, or "illegal" immigrants. As beneficiaries of government largesse, these individuals have somehow hijacked the American Dream. But the story doesn't end there. Having less government means eliminating aid to the undeserving poor (read lazy, primarily people of color). This will reduce the tax-burden on the middleclass and other hard-working (read white) people, allowing them their birthright--getting rich. Thus the truth about our social and economic realities is disguised through a highly racialized account of the American Dream.

That mythology does two things, in my opinion:

1) Provides scapegoats, the poor and/or minority, for the declining economic fortunes of the middle-class, and

2) Convinces strivers who don't succeed against the odds there is something wrong with them, not the system.