viernes, 29 de octubre de 2010
La Contingencia, dice Sartre.
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Yo= ególatra
Ególatra. Adj. Que siente veneración por sí mismo. Término referido a una persona que se cree más (en todo sentido) que las demás.La egolatría llega a la espiritualidad
Escrito por: Hugo Landolfi
http://www.sabiduria.com/liderazgo/la-egolatria-llega-a-la-espiritualidad/
Como mencionábamos hace poco, hoy asistimos a una nueva moda dentro de ciertos ambientes pseudo intelectuales, los cuales no se caracterizan, por cierto, por un ejercicio pleno de algún tipo de práctica religiosa. Es decir, este fenómeno solo se presenta en aquellos espacios que se caracterizan por mantenerse ajenos de los canales habituales de influencia del pensamiento religioso y teológico. Estos espacios, pueden dividirse a priori, y al solo efecto pedagógico, en:
1) Espacios ateos (sin Dios), donde claramente las personas han tomado partido por vivir una vida sin Dios.
2) Espacios indiferentes a la cuestión de Dios, donde las personas no se han ocupado de pensar el tema. Son indiferentes o inconscientes al mismo.
Tal vez este último espacio sea donde más ha “prendido” esta moda. Es más difícil, por cierto, que prenda en los espacios claramente ateos o agnósticos. Por otro lado, decimos que esto se presenta en ambientes “pseudo intelectuales” pues los mentores y divulgadores de dicha moda aparentan y simulan ser “intelectuales” de cierta valía, pero la precariedad de su mismo planteo los descalifica como tales, manifestando su “pseudo intelectualidad”, como veremos. Entendemos “intelectualidad”, en forma sencilla, como una cierta adaptación de la inteligencia humana a las cosas de la realidad, mediada, por supuesto, por las condiciones particulares e históricas de la vida de cada persona, lo cual lo conduce a una hermenéutica particular, pero no por eso menos realista.
Dicha moda implica el hecho de referirse constante e insistentemente a la “espiritualidad” en forma genérica, sin mayores y ulteriores definiciones. Esta espiritualidad aparece a través de diversas manifestaciones verbales comunes como que es “la causa de todo”, como que “todo viene desde allí”, como que es “el orden implícito del Universo”, como que es la “fuerza que nos ayuda a lograr nuestras metas materialistas”, como que es “la fuerza de bien que subyace al Universo visible”, como que es “allí hacia donde todos nos dirigimos” o que es “nuestra casa u hogar final”.
Podemos encontrar dicha tendencia en diversos ámbitos. Entre los más destacados encontramos a ciertas líneas de psicoterapia (ambiente pseudo intelectual por excelencia si los hay), especialmente en las escuelas que han podido alejarse del sesgo freudiano y otras similares que son más claramente ateas; en ciertas escuelas y universidades, especialmente en aquellas que operan fuera de la influencia religiosa; en ciertos entornos familiares afectos a las modas, dominados por las tendencias que imponen los medios masivos de comunicación; en los mismos medios de comunicación donde, como dijimos, los periodistas deben especializarse en “tratar en profundidad” temas que desconocen; etc., etc.
Así, llegamos al planteo inicial de la cuestión: La aparición de una moda, insustentable intelectualmente según las características del mismo planteo realizado por dicha moda, que se relaciona con la espiritualidad y que pretende colocar a la misma como una “fuerza vaga e indefinida” que subyace a la materia y que nos ayuda (o se nos opone) en la consecución de nuestros logros materiales. El planteo tiene una curiosidad específica, de la que el mismo planteo es completamente inconsciente debido a su precariedad conceptual: no se nombra a Dios, ni se hace referencia al mismo. No hay un Ser Absoluto que fundamente la espiritualidad. Se plantea una espiritualidad sin Dios. Esto es muy curioso.
Este modo de plantear la espiritualidad sin referirse a Dios, la Causa de la espiritualidad, es como hablar de viento sin nunca referirnos al aire; es como hablar de la luz del día sin referirnos al sol.
¿Cuáles son las ventajas de hablar de espiritualidad sin referirnos a un Dios, el Innombrable de la espiritualidad a la carta de hoy en día?
Las ventajas son notables, especialmente para las personalidades ególatras que anhelan manifestar su hiper narcicismo materialista en cada segundo de sus vidas. Si no hay Dios, no hay “ley eterna” a la cual tenga que atenerme. La espiritualidad planteada de este modo aparece como una “herramienta” al servicio de los intereses ególatras de las personas: me va a ayudar a tener trabajo o a ganar más en el mismo, a cambiar el auto, a que me sienta bien, a que tenga salud, a que me vaya bien en el amor o en los exámenes de la escuela, etc. La espiritualidad planteada de este modo es un recurso utilizado por los espíritus hiper narcicistas para lograr sus cosas, para que se puedan cumplir sus expectativas de cosas a tener.
La mejor manera de tener una espiritualidad que esté a mi exclusivo servicio es que no haya un Dios; y si lo hubiera, nos hacemos los distraídos y hacemos como si no existiera. Es un modo de pensar manipulador, por eso su pseudo intelectualidad, donde lo que se busca es satisfacer los propios deseos y necesidades. Para que el yo ególatra pueda emerger, Dios debe morir, pues el yo ególatra es dios; y allí no hay cabida más que para uno. El ególatra es él mismo un dios (con minúscula, pobrecito) y plantea la existencia de una espiritualidad “a su servicio”. Sin Dios.
Dios, ese Ser Supremo personal, no puede aparecer en la ecuación del ególatra, como tampoco puede aparecer el rostro del niño humilde que pide y sufre en la calle, dado que si esos rostros “aparecen”, ya no podremos seguir siendo indiferentes a los mismos. Solamente cuando el niño que pide es “nadie”, cuando el que sufre es “alguien sin nombre”, cuando los miles que mueren por el tsunami en Asia son “desconocidos”, podemos seguir indiferentes con nuestra propia vida y cambiar de canal, como si nada pasara. Pero el hecho mismo de evitar mirar esos rostros no hace que desaparezcan. Tampoco el rostro de Dios, por supuesto.
Porque si hay un Dios detrás de la espiritualidad, el narcisista ególatra tendrá que matar a su dios con minúscula para salirse con la suya: a sí mismo. Pues la existencia de un Dios hace irrelevante lo quo yo quiera, comenzando a ser relevante lo que Dios quiere para nosotros: nuestro camino de santidad. Pero el ególatra no quiere cumplir el plan de otro, aunque sea lo mejor para él, sino el suyo propio. Aquí otra demostración de pseudo intelectualidad. Inmerso en su precariedad conceptual, usa “las fuerzas de Dios”, la espiritualidad, para sus finalidades “menores” y rehúsa de conocer el plan de Dios para él. El cree que tiene un plan mejor para sí mismo que el plan que tiene Dios que lo creó.
Si Dios aparece como un ser personal ante el cual entramos en contacto, todo lo que El quiere para nosotros y para nuestra vida comenzará a ser relevante. Tal vez no sea “cambiar el auto”, u “obtener trabajo”, o “tener salud”, o “ganar dinero”, o “comprarme el último modelo de teléfono celular”. Tal vez sea cargar nuestra cruz y seguirlo, como enseñó en nazareno. Pero, ¿quién quiere cargar una cruz? ¡Vamos! Mejor eliminemos a Dios de la ecuación, quedémonos, eso sí, con su “fuerza espiritual” puesta a nuestro servicio y listo. Ecuación completa. Así podremos dormir tranquilos.
El problema de este planteo, pseudo intelectual, es que un dios hecho a la medida del hombre no es un verdadero Dios. (Recortado por Luis~!Weon)
viernes, 28 de agosto de 2009
El concepto de "Sistema" y el modelo
Por: Wikipedia la enciclopedia libreUn sistema (lat. systema, proveniente del griego σύστημα) es un conjunto de funciones, virtualmente referenciada sobre ejes, bien sean estos reales o abstractos. También suele definirse como un conjunto de elementos dinámicamente relacionados formando una actividad para alcanzar un objetivo operando sobre datos, energía y/p materia para proveer información, energía, y/o materia
Un sistema siempre esta dentro de otro sistema. El concepto de sistema tiene dos usos muy diferenciados, que se refieren respectivamente a los sistemas conceptualmente ideados (sistemas ideales) y a los objetos percibidos encasillados dentro de lo real.
La teoría general de sistemas (TGS) o teoría de sistemas o enfoque sistémico es un esfuerzo de estudio interdisciplinario que trata de encontrar las propiedades comunes a entidades, los sistemas, que se presentan en todos los niveles de la realidad, pero que son objetivo tradicionalmente de disciplinas académicas diferentes. Su puesta en marcha se atribuye al biólogo austriaco Ludwig von Bertalanffy, quien acuñó la denominación a mediados del siglo XX.
Como ciencia Urgente, plantea paradigmas diferentes a los de la ciencia clásica. La ciencia de sistemas observa totalidades, fenómenos, isomorfismos, causalidades circulares, y se basa en principios como la subsidiaridad, pervasibidad, multicausalidad, determinismo, complementariedad, y de acuerdo a la leyes encontradas en otras disciplinas y mediante el isomorfismo, plantea el entendimiento de la realidad como un complejo, logrando su transdisciplinariedad, y multidisciplinariedad.
En ciencias puras y, sobre todo, en ciencias aplicadas, se denomina modelo al resultado del proceso de generar una representación abstracta, conceptual, gráfica o visual (ver, por ejemplo: mapa conceptual), física, matemática, de fenómenos, sistemas o procesos a fin de analizar, describir, explicar, simular - en general, explorar, controlar y predecir- esos fenómenos o procesos. Se considera que la creación de un modelo es una parte esencial de toda actividad científica.
Para hacer un modelo es necesario plantear una serie de hipótesis, de manera que lo que se quiere representar esté suficientemente plasmado en la idealización, aunque también se busca, normalmente, que sea lo bastante sencillo como para poder ser manipulado y estudiado.
En matemática, teoría de modelos es el estudio de la representación de conceptos matemáticos en términos de la teoría de conjuntos, o el estudio de modelos que subyacen en sistemas matemáticos. Supone que hay algunos objetos matemáticos preexistentes y hace preguntas acerca de cómo o qué puede ser probado dados: los objetos, algunas operaciones o relaciones entre los objetos y un conjunto de axiomas.
Clasificación de los modelos:
Se podría decir que un modelo de las ciencias físicas es una traducción de la realidad física para poder aplicar los instrumentos y técnicas de las teorías matemáticas para estudiar el comportamiento de sistemas complejos, y posteriormente hacer el camino inverso para traducir los resultados numéricos a la realidad física. Generalmente se introducen simplificaciones de realidad.
Los modelos matemáticos pueden clasificarse de la siguiente manera:
Determinista. Se conoce de manera puntual la forma del resultado ya que no hay incertidumbre. Además, los datos utilizados para alimentar el modelo son completamente conocidos y determinados.
Estocástico. Probabilístico, que no se conoce el resultado esperado, sino su probabilidad y existe por tanto incertidumbre.
Además con respecto a la función del origen de la información utilizada para construirlos los modelos pueden clasificarse de otras formas. Podemos distinguir entre modelos heurísticos y modelos empíricos:
Modelos heurísticos (del griego euriskein 'hallar, inventar'). Son los que están basados en las explicaciones sobre las causas o mecanismos naturales que dan lugar al fenómeno estudiado.
Modelos empíricos (del griego empeirikos relativo a la 'experiencia'). Son los que utilizan las observaciones directas o los resultados de experimentos del fenómeno estudiado.
Además los modelos matemáticos encuentran distintas denominaciones en sus diversas aplicaciones. A continuación veremos algunos tipos en los que se puede adecuar algún modelo matemático de interés. Según su campo de aplicación los modelos:
Modelos conceptuales. Son los que reproducen mediante fórmulas y algoritmos matemáticos más o menos complejos los procesos físicos que se producen en la naturaleza
Modelo matemático de optimización. Los modelos matemáticos de optimización son ampliamente utilizados en diversas ramas de la ingeniería para resolver problemas que por su naturaleza son indeterminados, es decir presentan más de una solución posible.
El Centro Político
Título:"Centro político"Por:wikipedia la enciclopedia libre
Centro en ciencia política es el conjunto de partidos, políticas e ideologías que se caracteriza por considerarse a sí misma intermedias, en el espectro político, a posiciones tanto de derecha como de izquierda política. Es conveniente no confundir el centrismo con el reformismo. Mientras el centrismo valora las posiciones consensuales como un fin en si mismas -las políticas del "justo medio"[ - el reformismo mantiene objetivos de largo plazo para las cuales tales posiciones serían solo un momento en un proceso progresista de avance moderado o paulatino. En la práctica política contemporánea, el centrismo propone y defiende políticas de economía mixta y de profundización de la democracia.
Sin embargo no todos aceptan que tal convergencia sea real. Tanto desde partidos situados en lo que se considera la izquierda, especialmente los de Izquierda revolucionaria, se señala a todo el espectro formado por el centro político como una ideología de derechas. Igualmente, desde posiciones que se consideran de derecha, especialmente los de derecha conservadora, se la considera como ideológicamente de izquierda. Citando a Margaret Thatcher se puede decir que ""Estar en medio de la carretera es muy peligroso; te atropella el tráfico de ambos sentidos". Para otros movimientos el que exista algo que se declare de "centro" es limitar las alternativas políticas solo a una "línea" desde la izquierda y la derecha y cerrar el camino a la diversidad de alternativas planteadas en las ciencias sociales y políticas.
El termino ha tenido tradicionalmente -no del todo correctamente- una connotación de ser una posición vaga, careciendo de principios o fundamentos filosóficos y basándose, a lo más, en una aspiración - a menudo percibida como utópica o pusilámica y - de encontrar acuerdos basándose en la esperanza (racional o no) de la "buena fe" kantiana o la virtud que se supone es inherente en el justo medio aristotélico.
Desde este punto de vista se percibe comúnmente al centrismo como una posición política propia de la democracia representativa que se caracteriza por ser una ideología que carece de concepciones dogmáticas de los individuos; sociedad y orden político; basándose en ideas que se rastrean a Aristóteles (el hombre es un animal político ) y Kant (la característica del hombre es la facultad de juzgar ) buscando establecer así un orden político social basado en la persecución de las políticas del consenso. y el diálogo racional, practicas que, se aduce, paulatinamente mejoraran las características éticas de los individuos y, a través de ello, la sociedad lo que puede llevar a posiciones que a veces parece ser posible denunciar como elitistas. Así, por ejemplo, Eugenio Trías argumenta:
'Ese centro debe recuperar sentido, pulso, auctoritas. En él se halla lo mejor en ética, en política, en economía. Si Aristóteles resucitase se haría cruces de lo escasamente que se le entiende en ética y en política (a través de su idea genial del justo medio). Desde posiciones asilvestradas, cercanas al extremismo más atroz, se posee una especie de fóbica aversión a cualquier giro hacia el centro...
Esa situación está empezando a cambiar a través del trabajo de varios pensadores norteamericanos basados en la Filosofía analítica, tales como Linda Trinkaus Zagzebski; Alvin Goldman, Alvin Plantinga, y Ernest Sosa, que buscan resolver lo que ven como expresiones de dilemas falsos, a través del encuentro del tercero excluido. (como introducción a esta percepción, ver Rizoma (filosofía)). Esto ha dado origen a posiciones que se definen como de "centro radical", basadas en la percepción que la afirmación simultanea de los principios de los extremos políticos no solo no es contradictoria, basada en una esperanza utópica, sino que es un acto valido de "Virtud epistémica" que permite la superación de aparente dicotomías tales como , por ejemplo, "o socialismo o capitalismo".
Así, por ejemplo, un centrista podría afirmar que tanto la cooperación del socialismo como la competición del capitalismo son necesarias para el Desarrollo económico, a fin de producir una solución "que aliente al capital y a las fuerzas sociales a producir en armonía las riquezas para vencer la miseria y pobreza que agobia a la Nación.
En la práctica política esto ha dado lugar a la aparición de una constelación no formal de grupos y partidos que generalmente tienen como programa los siguientes principios o aspiraciones:
-Maximizar la libertad de acción de los ciudadanos, trasferiéndoles poder a fin que desarrollen su potencial humano.
-Promoción de la participación ciudadana en el proceso político.
-Preferencia por propuestas y acciones concretas, a diferencia de programas o promesas de largo plazo.
-Valorización de las virtudes epistémicas, civiles y profesionales
-Extensión y fortalecimiento de comunidades basadas en relaciones recíprocas que produzcan valor mutuo
-Creación de carácter ético en los individuos a través de la promoción de decisiones conscientes.
-Basarse en el sentido común y valores tradicionales, especialmente los intangibles (ver Patrimonio cultural).
jueves, 1 de enero de 2009
El Plan de Educación*****
Implicaciones Pedagógicas del ExistencialismoSacado de :http://www.pucpr.edu/facultad/ejaviles/ED%20627%20PDF%20Files/El%20Pragmatismo%20y%20el%20Existencialismo.pdf
El existencialismo concibe la educación como un proceso por el cual el ser humano se convierte en un ser auténtico. Rechaza:
1. la noción realista de que la educación lleve al ser humano a actualizar su esencia.
2. que la educación sea un medio de transmitir los valores aceptados por la sociedad.
3. que la educación es un medio para transmitir conocimientos de generaciones anteriores.
Considera que la educación debe ayudar al ser humano a que se convierta en intérprete de su existencia, a descubrirse como un ser completamente libre y responsable de su vida, a conocerse y escogerse a sí mismo.
El maestro: Debe ser un modelo de autenticidad. No debe ser conformista, mediocre o insensible. Debe ambicionar ser siempre mejor persona, más auténtico. Respetar la libertad del niño y de la niña y ayudarle a asumir completamente responsabilidades sobre la selección de sus valores. Debe guiarle para que se conozca y acepte ser él o ella mismo(a).
El currículo: La educación existencialista le da gran importancia al aspecto afectivo, emocional, sensible. Recomienda un currículo en el cual las humanidades y las artes asumen un rol y función preponderante, pues en ellas es donde más claros se ven reflejados los aspectos estéticos, emocionales y morales del ser humano. Consideran que las humanidades son las que ejercen el mejor impacto humano porque revelan al ser humano su sufrimiento, inquietudes, amor, odio, incertidumbres.
El estudio de las ciencias naturales debe hacerse destacando siempre el factor humano involucrado. Todas las disciplinas deben ser enfocadas de tal manera que ayuden al/la estudiante a comprender mejor la existencia humana.
Los y las estudiantes: Deben concebir el conocimiento como respuesta a situaciones existenciales, de modo que el aprendizaje sea más eficaz, duradero y significativo. Ejemplo de esto sería enseñar la historia no simplemente narrando hechos y sucesos del pasado, sino la historia de la existencia de seres humanos luchando con su circunstancia material, con los demás y consigo mismo.
El conocimiento: No es la persona más educada la que ha almacenado más conocimiento, o que la educación es un proceso de afuera hacia adentro. No es el/la maestro(a) el/la poseedor(a) del conocimiento que transmite los conocimientos al estudiante. La escuela debe fomentar la creatividad, para que los y las estudiantes busquen sus soluciones. La escuela debe desarrollar aptitudes de liderato. La relación entre estudiantes y maestro(a) debe ser de diálogo. No se le debe proveer a todos(as) el mismo tipo de educación. Diferencias individuales promueven la educación a individualidad y diversidad en los métodos y técnicas de enseñanza. El currículo debe estar enfocado desde el punto de vista del estudiante y la realidad que éste vive.
Una metodología educativa que ayuda desarrollar las destrezas del lenguaje y la comunicación. El individuo necesita tener las herramientas para expresar mejor lo que es, piensa y siente. La educación debe estar en contacto con la realidad, con la vida, con los aspectos positivos y negativos.

"Lo que nuestro mundo más requiere en estos momentos es la clase de educación que transmita el amor por el ser humano, que desarrolle su caracter, que le proporcione una base intelectual para la realización de la paz y que desarrolle en los estudiantes su capacidad para contribuir y mejorar la sociedad." -Daisaku Ikeda
domingo, 23 de noviembre de 2008
La vida en Sociedad y el verdugo
Entrevista con Sartre (1/2)
Me veo obligao a aceptar porque finalmente soy "yo para los otros", "yo para mí" no existe.
No más que el "para los otros", el "para mi" es una desgracia. Entonces, estoy obligado a asumir una personalidad que se me va de las manos.
Entrevista con Sartre (2/2)
El ser humano que se destaca ... vale por todos, representa una virtualidad que hay en todos(as).
Es muy justo, pero: ¿Por qué tomar a aquel que vá lo más alto, al que realiza una hazaña? El crimen, la tortura, el racismo, son cosas que no debemos considerar fuera de nosotros(as). Sino como realizaciones de nuestra virtualidad.
No hay que decir que el ser humano es bueno o es malo. Sino que, según las circunstancias el ser humano es bueno o malo.
(...) Y que uno se libra de eso sólo por una lucha constante.
Así, cuando consideramos el racismo no debemos considerar el anti-racismo sólo como un estado de lucha contra el exterior. Hay que considerarlo como un estado de lucha contra uno(a) mismo(a).
Gracias a Youtube y a user:mauricitoia
sábado, 8 de noviembre de 2008
Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre entrevistan al Che Guevara.
Simone de Beauvoir y Jean Paul Sartre entrevistan al Che Guevara.De aquella visita nació el libro Sartre Visita Cuba, publicado en La Habana, en 1960, por las Ediciones R. En las páginas de este libro el filósofo narró sus vivencias en la Cuba revolucionaria. Jean Paul Sartre y Simone Beauvoir llegaron a La Habana cuando entraban en vigor el sabotaje económico de Estados Unidos y se arreciaban los planes de la CIA. "Puesto que era necesaria una revolución" —escribió Sartre—, "las circunstancias designaron a la juventud para hacerla. Solo la juventud experimentaba suficiente cólera y angustia para emprenderla y tenía suficiente pureza para llevarla a cabo".
Y añadía en su libro testimonial: "Hoy, en el taller, en los campos, en un ministerio, el trabajo es joven, verdaderamente joven", admirado ante un liderazgo de hombres jóvenes.
El Che tenía sólo 32 años cuando recibió a Simone de Beauvoir y a Jean Paul Sartre, a medianoche. "El comandante Ernesto Guevara es considerado hombre de gran cultura y ello se advierte: no se necesita mucho tiempo para comprender que detrás de cada frase suya hay una reserva en oro" —observó Sartre en 1960—. "Pero un abismo separa esa amplia cultura, esos conocimientos generales de un médico joven que por inclinación, por pasión, se ha dedicado al estudio de las ciencias sociales, de los conocimientos precisos y técnicos indispensables en un banquero estatal".
Sus palabras apresaron sentimientos y emociones: "Se abrió una puerta y Simone de Beauvoir y yo entramos: un oficial rebelde, cubierto con una boina, me esperaba: tenía barba y los cabellos largos como los soldados del vestíbulo, pero su rostro terso y dispuesto, me pareció matinal. Era Guevara".
El guerrillero protagonizaba el virtual diario sartreano sobre Cuba y su revolución: "Lo cierto es que había empezado a trabajar muy temprano la víspera, almorzado y comido en su despacho, recibido a visitantes y que esperaba recibir a otros después de mí. Oí que la puerta se cerraba a mi espalda y perdí a la vez el recuerdo de mi viejo cansancio y la noción de la hora. En aquel despacho no entra la noche. En aquellos hombres en plena vigilia, al mejor de ellos, dormir no les parece una necesidad natural sino una rutina de la cual se han librado más o menos. No sé cuándo descansan Guevara y sus compañeros. Supongo que depende: el rendimiento decide; si baja, se detienen. Pero de todas maneras, ya que buscan en sus vidas horas baldías, es normal que primero las arranquen a los latifundios del sueño".
Junto a Jean Paul Sartre estaba entonces su esposa, la escritora Simone de Beauvoir, la célebre autora de El Segundo Sexo, libro que revolucionó los conceptos sobre la condición de las mujeres, y que había nacido en París, en un contexto familiar burgués y católico quien lo acompañaría en las dos visitas que hicieron a Cuba en 1960: primero del 20 de febrero al 15 de marzo, y otra más breve, a su regreso de Brasil, desde el 21 al 28 de octubre.
Ella también llegaba a Cuba con su aureola personal, la de una de las más polémicas y singulares figuras del pensamiento feminista, quien desde sus escritos ensayísticos había reivindicado el derecho a la libertad como revolución personal, desde la crítica sobre las diferencias sexistas impuestas a las mujeres, relegadas a ser, en la sociedad patriarcal, "El Segundo Sexo". Al ser entrevistados para Lunes de Revolución, por el escritor Humberto Arenal, ambos manifestaron sus opiniones, él más inclinado hacia los terrenos de la filosofía, y ella más interesada por la vertiente literaria. Precisamente, sería Simone quien, y gracias a su dominio del inglés, permitió que el diálogo fluyera. Al paso de los años, aquel periodista, (destacado dramaturgo y narrador cubano) recuerda, al evocar aquel encuentro que Beauvoir : "no era su "alumnita" como a veces la titulaban y parecía tener más sentido de la realidad que Sartre".
Simone de Beauvoir quien conoció a Jean Paul Sartre, en la Sorbona, cuando ingresó para estudiar Filosofía, con sólo 21 años, y con él compartió el Existencialismo y una muy abierta relación amorosa que no limitaron sus potencialidades, fue per se, una de las más prestigiosas personalidades del pensamiento intelectual de su época, signada su obra por el feminismo, corriente a la que también sometió a sus reflexiones porque consideraba que "El feminismo no ha llegado al fondo del problema: la opresión a la que el hombre ha sometido a la mujer. Y debe ser liberada ya que no es considerada como ser humano, sino que ha quedado relegada a un segundo plano" --Segundo sexo--, ha sido reducida a objeto sexual para satisfacción del hombre".
No sólo desde el plano de la prosa ensayística se volcó Beauvoir a la batalla, también defendió sus tesis desde el lenguaje de la ficción, en el costado de las bellas letras, así escribió su primera novela La invitada ( L´ invitée ), que apareció en1943. Abandonó su condición de docente, para lanzarse al campo de las ideas y de la literatura, en publicaciones como la revista dirigida por Sartre Les Temps modernes , al tiempo que enriquecía sus conocimientos teóricos en la praxis de sus viajes, junto a Jean Paul, por otros países de Europa, Estados Unidos, la antigua Unión Soviética, China y Cuba.
Incansable en la defensa de sus ideas, esa mujer nacida en 1908, firmaría en 1971, el famoso manifiesto de las 343 intelectuales a favor de la despenalización del aborto y, luego, desde 1972 se integró al Movimiento para la Liberación de la Mujer.
Durante su vida, que concluyó en 1986, realizó también un intenso activismo ideológico sin abandonar su ejercicio literario como lo testimonian sus obras La sangre de los otros (1944), Todos los hombres son mortales (1947), El segundo sexo (1949), que sería el best seller de su producción, Los mandarines (1954), novela por la que recibió, en Francia, el Premio Goncourt, así como otras obras más personales y autobiográficas entre las que se encuentran sus Memorias de una joven formal (1958) y La plenitud de la vida (1960), La fuerza de las cosas (1963), Una muerte muy dulce (1964), en la que aborda el tema de la muerte de su madre, y por último La mujer rota (1967).
El existencialismo es un humanismo
En “El existencialismo es un humanismo” Sartre introduce el concepto de “condición humana” (que para algunos intérpretes viene a ser un remedo de la noción de esencia o naturaleza) la condición humana, nos dice, es “el conjunto de los límites a priori que bosquejan su situación fundamental en el universo”. Estos límites son comunes a todos los seres humanos; es el marco general en el que invariablemente se desenvuelve la vida humana. Resume este marco básico de la vida humana en los puntos siguientes:
1. estar arrojado en el mundo;
2. tener que trabajar;
3. vivir en medio de los demás;
4. ser mortal.
Todo individuo, toda sociedad, se ha tenido que enfrentar a estos hechos inevitables y ha resuelto de distintos modos los problemas vitales a los que conducen. Con estos cuatro puntos Sartre se refiere a la inevitable sociabilidad humana, a la inevitable libertad en la que vive el ser humano y a la inevitable indigencia material de nuestra existencia, indigencia que obliga al trabajo y a las distintas formas de organización social que sobre el trabajo se levantan. La existencia de la “condición humana” es lo que puede hacernos comprensibles los distintos momentos históricos y las vidas particulares; aunque los proyectos humanos sean distintos no nos son extraños porque todos son formas de enfrentarse a estos límites. En este sentido todo proyecto, por muy individual que parezca, tiene un valor universal: “hay universalidad en todo proyecto en el sentido de que todo proyecto es comprensible para todo ser humano”.
viernes, 7 de noviembre de 2008
Nostalgia

La nostalgia describe un anhelo del pasado, a menudo idealizado y poco realista. (del griego clásico νόστος "regreso" y ἄλγος "dolor")
La nostalgia no es definible científicamente, distintos pensadores han hablado de ella: Nostalgia es la sublimación en la indeterminación de un anhelo del alma desbordado en la materia, “como un amar sin ser amado y como un dolor que sentimos en miembros que no tenemos”; por el cual se transparenta un “echar de menos lo que no somos”, y la aceptación de que nos encontramos “incompletos y mancos”. La nostalgia es la obsesión aflictiva de estar en otra “parte” (dimensión), de superar la temporalidad y la finitud hacia la Eternidad y la infinitud, de volver a la Itaca de los orígenes (tal como los aluviones de su etimología griega – nosteo y algeo, “volver a la patria” y “sentir dolor” - lo indican). nostalgia, aun cuando también identifica en sus límites un sentimiento de pérdida, no se refiere a una vivencia corriente. Sino a una difusa, a la vez que persistente y dolorosa, como la que denota la palabra dor (< lat. pop. dolus < dolere). El ser humano no está satisfecho de ser humano. Pero no sabe hacia qué regresar, ni cómo volver a un estado del que ha perdido todo recuerdo claro. La nostalgia que tiene de él constituye el fondo de su ser, y a través de ella comunica con lo más antiguo que subsiste en él. E. M. Cioran, Ese maldito yo, Tusquets, Barcelona, 2000, p. 106. La nostalgia mezcla “un sentimiento de encanto ante el recuerdo del objeto ausente o desaparecido para siempre en el tiempo, un sentimiento de dolor ante la inasequibilidad de ese objeto, en fin un anhelo de retorno que quisiera transponer la enigmática distancia que separa el ayer del hoy y reintegrar el alma en la situación que el tiempo ha abolido.” Mariano Ibérico, Perspectivas sobre el tiempo, U. N. M. San Marcos, Lima, 1958, p. 164.
Obtenido de "http://es.wikipedia.org/wiki/Nostalgia"
jueves, 6 de noviembre de 2008
Sartre y la Contingencia
Por: Filosofía Contemporánealink: http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-filosofia/Filosofiacontemporanea/Sartre/Sartre-Nausea.htm
La describe en la novela “La náusea” (1938): “Lo esencial es la contingencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Sólo que han intentado superar esta contingencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia: la contingencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar... eso es la Náusea” (“La Náusea”).
La náusea aparece al sentir el carácter absurdo de la existencia, al captar la realidad como algo superfluo, contingente; los existentes (nosotros incluidos) venimos de la nada, existimos sin justificación alguna y terminaremos en la nada. Hemos sido arrojados a la existencia, y del mismo modo seremos arrojados a la muerte. “Todo lo que existe nace sin razón, se prolonga por debilidad y muere por casualidad.”
Contingencia
La noción de contingencia no es exclusiva del pensamiento existencialista. La encontramos, por ejemplo, en Santo Tomás. La filosofía tomista da mucha importancia a esta noción, indicando que todas las cosas finitas son contingentes pues constan de la composición metafísica esencia/existencia. Con esta afirmación, Tomás de Aquino quiere señalar el radical carácter indigente de las cosas finitas, el necesitar inevitablemente de otras cosas para existir y para ser lo que son. Santo Tomás cree que es precisamente esta falta de fundamento en su ser lo que exige que exista un ser necesario, al que llama Dios. También el empirismo había señalado la contingencia, la pura facticidad, como uno de los rasgos básicos de la realidad. Sartre continúa la línea empirista pero destacando las consecuencias existenciales de este hecho, la fragilidad de la existencia, la existencia como algo gratuito, tesis que resume de un modo literario señalando que las cosas “están de más” ( y nosotros también). La gran diferencia entre el pensamiento tomista y el de Sartre está en que Tomás de Aquino considera que hay algo exterior al propio mundo que le sirve a éste de fundamento y que hace inteligible la totalidad de las cosas, les da un sentido. Sartre, sin embargo, rechaza la noción de Dios (a la que incluso llega a considerar absurda), se declara ateo, con lo que radicaliza al máximo la comprensión del carácter gratuito de la existencia. El mundo no lo ha creado ningún ser trascendente, existe pero podría perfectamente dejar de existir, y esto se traslada a las cosas concretas: éstas no existen como consecuencia de un supuesto plan o proyecto de la naturaleza o de Dios, tienen existencia bruta, son así pero perfectamente podrían ser de otro modo o no existir. Lo mismo ocurre con el hombre y la mujer: estamos “arrojados a la existencia”, nuestra presencia en el mundo no responde a intención ni necesidad alguna, carece de sentido, la vida es absurda, el nacimiento es absurdo, la muerte es absurda.
Los siguientes textos de “La náusea” resumen perfectamente la conciencia sartriana de la contingencia, de la gratuidad de la existencia: “Éramos un montón de existencias incómodas, embarazadas por nosotros mismos; no teníamos la menor razón de estar allí, ni unos ni otros; cada uno de los existentes, confuso, vagamente inquieto, se sentía de más con respecto a los otros. De más: fue la única relación que pude establecer entre los árboles, las verjas, los guijarros....Y yo –flojo, lánguido, obsceno, dirigiendo, removiendo melancólicos pensamientos–, también yo estaba de más. Afortunadamente no lo sentía, más bien lo comprendía, pero estaba incómodo porque me daba miedo sentirlo (todavía tengo miedo, miedo de que me atrape por la nuca y me levante como una ola). Soñaba vagamente en suprimirme, para destruir por lo menos una de esas existencias superfluas. Pero mi misma muerte habría estado de más. De más mi cadáver, mi sangre en esos guijarros, entre esas plantas, en el fondo de ese jardín sonriente. Y la carne carcomida hubiera estado de más en la tierra que la recibiese; y mis huesos, al fin limpios, descortezados, aseados y netos como dientes, todavía hubieran estado de más; yo estaba de más para toda la eternidad.”
Posiblemente esta concepción de la gratuidad absoluta de la realidad, de la ausencia de sentido, proyecto o necesidad en el mundo, es el elemento más característico del existencialismo sartreano. De ahí que la experiencia filosófica más importante sea la de la comprensión, no sólo intelectual sino también vital, del absurdo de la existencia. Sartre llama “náusea” a esta experiencia originaria del ser, y la desarrolla en diversos escritos, pero particularmente en su novela homónima.
viernes, 17 de octubre de 2008
El complejo latinoamericano
“Perdimos el derecho de llamarnos americanos…Ahora América es, para el mundo, nada más que los Estados Unidos. Nosotros habitamos a lo sumo una sub América, una América de segunda clase, de nebulosa identificación”- E. Galeano“La memoria de América ha sido mutilada por el racismo. Seguimos actuando como si fuéramos hijos de Europa, y de nadie más”
"La maligna herencia colonial aún persiste" (Por pedazos)
Por: Juan C. Alfaro
¿Por qué se le sigue llamando el “día de la raza”? ¿Por qué se sigue festejando este día?
Sin lugar a dudas la memoria latinoamericana sufre de una gran distorsión; una manipulación diseñada por los conquistadores llegados a esta tierra hace más de cinco siglos y que aún persiste en el imaginario colectivo latinoamericano. La historia que prima es la de los vencedores, que fue alimentada y es sostenida por las oligarquías criollas dirigentes que forjaron los estados-nación a imagen y semejanza de Europa.
Después de más de tres siglos de la Conquista y la Época Colonial, a comienzos del siglo XIX y después de las llamadas luchas por la independencia, el escenario latinoamericano tuvo un cambio significativo. Sin embargo, en los procesos revolucionarios, uno de los problemas fundamentales a cuestionarse es el concepto de patria: para el negro esclavo, para un criollo rico, para un español realista y monopolista, para un mestizo o para un indio no incorporado al sistema manejado por los blancos.
(...) Existen dos posturas al respecto. Por un lado, están los que sostienen que la verdadera historia de América Latina empezó con la llegada de españoles y portugueses y la conexión con el mundo occidental. Por el otro, están los que sostienen que la historia se remonta a las civilizaciones prehispánicas y a sus descendientes, los pueblos indígenas -y no en los herederos contemporáneos de los conquistadores- que todavía hoy marginan y explotan los primeros.
(...) De ese modo, nuestro camino fue formado a merced de las potencias de turno, a merced de ideologías y designios externos. Después de la colonización española, tras lograr la “independencia” y consolidar los estados nacionales, la atmósfera latinoamericana se sumergió en el semicolonialismo o preimperialismo liberal, donde Gran Bretaña y Francia asumieron el papel de sucesoras de España y Portugal.
Alrededor de 1850 se inicia una tercera etapa, la del preimperialismo financiero, donde Gran Bretaña y Francia exportan hacia América Latina no solo mercancías sino también capitales, y Estados Unidos comienza a imitarlos en menor cuantía después de finalizar su Guerra de Secesión.
Finalmente, alrededor de 1880, se implantó la etapa del imperialismo plenamente desarrollado, basado en el monopolismo, la hegemonía del sector financiero sobre los demás sectores.

El imperialismo estadounidense fue producto del proceso de desarrollo capitalista acelerado que se inicio después de la Guerra de Secesión. Los encargados del poder económico del país del norte se sintieron dirigentes de un pueblo elegido, portadores y ejecutores del “Destino Manifiesto” que impulsaba a Estados Unidos hacia la jefatura de las naciones.
Cuanta razón tiene Galeano, cuando describió esta situación así: “Nuestra derrota estuvo siempre implícita en la victoria ajena; nuestra riqueza ha generado siempre nuestra pobreza para alimentar las prosperidad de otros: los imperios y sus caporales nativos”.
Una vez hecho un breve repaso del largo trecho caminado por América Latina a lo largo de su historia dentro el marco político-económico y su relación-dependencia en cuanto a los Imperios de turno, ha llegado el momento de indagar en un factor muy importante que muchas veces es obviado por grandes autores, y que es necesario a la hora de entender porque nuestra región esta sumergida en el retraso, el subdesarrollo y la sumisión ante los centros de poder.
Dicho factor tiene un carácter mental y psicosocial que fue el legado perverso que nos dejó la conquista y la colonia, y que aun en estos días esta presente en el inconsciente colectivo de las sociedades latinoamericanas, gran motivo por el cual el despertar de la región todavía no ha sido total.
(...)El complejo latinoamericano nació con la llegada de los españoles a suelo americano y se dispersó, alojándose en la mentalidad de los latinoamericanos, desde la conquista hasta nuestros días. En ese sentido la mentalidad europea es un factor determinante a la hora de analizar el complejo latinoamericano. Cuando los europeos llegaron al continente, traían en su haber centurias de años de relaciones de explotación, de invasiones, de torturas, de masacres, de irrespeto por la vida y el prójimo. Cobijados bajo la religión cristiana jamás cuestionaron nada de estas atrocidades, sino que, por el contrario, las apoyaban “en el nombre de Dios”.
El periodista, Juan Carlos Rodríguez sostiene que la relación entre el conquistador español y el nativo americano recayó en un discurso del “tú eres un pecador, un indigno, un don nadie en el que no se puede confiar”, como si el hecho de que ellos se autodefinieran como hijos de Dios y mediante esta ideología manifestaron que el que no abrazara el cristianismo no era humano, sino era animal, salvaje, primitivo, bárbaro; lo que justificaba y otorgaba el derecho de disponer del otro como mejor les pareciera.

Para seguir con el desarrollo de este complejo, se puede decir que con el acontecer del tiempo, el control europeo sobre la voluntad de sus descendientes y del nativo americano se sofisticó. Mediante el concepto de civilización se sostuvo en el colectivo humano que el antiguo invasor era gente civilizada a imitar. De ese modo la mentalidad del hombre latinoamericano se colocó en una posición de inferioridad con respecto al hombre europeo y más tarde al hombre estadounidense, heredero imperialista de los primeros.
El pensamiento latinoamericano se reflejó en un sentimiento de querer ser como los europeos y/o los estadounidenses, y esto quizás provocó en la mentalidad latinoamericana la baja autoestima de considerarse menos que ellos. Desde las enseñanzas en la escuela, el precepto a inculcar fue el cuento de que los europeos y, posteriormente, los estadounidenses eran gente civilizada y con un desarrollo cultural superior. Olvidando muchas veces el pasado de la región en torno a culturas altamente desarrolladas como los Mayas, los Aztecas o los Incas, solo por mencionar unos cuantos.
La reproducción de la jerarquización de las relaciones humanas en términos de “superior-inferior”; reproduciendo el “yo soy-tú no eres”; “yo no soy esclavo-tú eres esclavo”; y el hecho de excluir y desechar la cultura del otro derivó en un auto concedido derecho a invadir; esclavizar; torturar y arrebatar al otro, sostiene el periodista José Del Grosso.
En este marco, la situación de América Latina se sumergió en un criterio de superioridad-inferioridad en cuanto a su relación con Europa y Estados Unidos. Mediante el poder político, económico, militar, cultural y psicológico las potencias de turno inventaron maniobras de dominación en casi todo los sentidos. Una especie de colonización mental fue un factor determinante para que estos países impusieran su ciencia, su visión del mundo, su cultura, sus recetas económicas y el espejismo de la tecnología.
"Los imperialistas europeos y estadounidenses se han valido del concepto teórico de civilizado para lavarnos el cerebro, mientras que en la práctica ha significado la imposición de la ideología de la dominación”.-Del Grosso
domingo, 5 de octubre de 2008
George Carlin - Proud to be an American
Analysis: Debunking the American Dream (a fragment)
Written by Mac Diva
(...) Dirtgrain has been influenced by law professor Lani Guinier's thoughts on the relationship between race and class.
What this tells us is that race and racism are much more complex phenomena than individual prejudice, individual skin color or individual mobility. Race is more than what you look like and racism is more than what you, as an individual, think or feel about others. Racism is a political, social and economic phenomenon that is used to support a social and economic hierarchy constructed to keep some people "in their place" at the bottom and others on the top. Racism drives the narrative explaining and justifying the stratification of society and ensuing inequities in resource distribution. Unraveling this story involves linking race to power because those in power are telling the story. And the story they tell is designed to hide their power and privilege.
George Carlin- "Rights"
Sobre el antiamericanismo
"Reflexión sobre el antiamericanismo" (Fragmento)Por: Juan Manuel Vera
El antiamericanismo,(...) es un ingrediente inscrito profundamente en la conciencia de mucha gente progresista o de izquierdas, aunque también está presente en algunas ideologías conservadoras y en la extrema derecha. Por otra parte, sus expresiones son muy variadas, desde la ridiculización (el yanki-come-chicle) a la demonización permanente de la política estadounidense (como si Roosevelt, Clinton, Reagan o Bush sólo fueran variaciones sobre el mismo tema).
Un análisis de sus causas y significados sería bastante complejo. Por ejemplo, en España, el antiamericanismo tiene raíces profundas tanto en la derecha conservadora como en la izquierda. En la derecha esas fuentes podrían rastrearse en las consecuencias ideológicas de la guerra de Cuba, en la alineación moral junto al Eje del régimen franquista durante la Segunda Guerra Mundial y en la repugnancia de la derecha tradicional española respecto al liberalismo estadounidense.
En cuanto al antiamericanismo de la izquierda, en España y en cualquier otro lugar, creo que sus antecedentes más fecundos deben intentar localizarse en la guerra fría. Pensar que fuerzas tan influyentes en las conciencias de varias generaciones como los partidos comunistas, alineados junto a la URSS frente a EEUU, grandes productores de ideología antiamericana, no hayan producido efectos persistentes en las formas de comprender el mundo, sería una gran ingenuidad.
Las heridas no cerradas pueden infectarse. Y el estalinismo, esa terrible herida del siglo veinte, sigue abierta, como un foco de infección. Una de las herencias del estalinismo es un antiamericanismo izquierdista ciego y sordo, que sólo produce impotencia política y bloquea las conciencias de la gente progresista, haciéndoles creer que ser de izquierdas es ser antiamericano, en lugar de identificarse con la defensa de la libertad y la igualdad en cualquier lugar del mundo.
No creo que fuera necesario, pero voy a dejar claro que considero inaceptables y rechazo radicalmente determinadas expresiones de la política de EEUU en el pasado y en el presente. Es legítimo condenar, y hay que hacerlo radicalmente, el actual proyecto de Bush de poner en marcha tribunales militares anti-terroristas sin garantías suficientes. Esos procedimientos excepcionales son una vulneración de la democracia liberal americana, que parece tomar ejemplo de los viles procedimientos ordinarios empleados en China, Cuba y algunos regímenes islámicos.

El centro de mis motivos para, sin embargo, negarme a ser anti-norteamericano, es que rechazo totalmente que se pueda considerar a Estados Unidos como una categoría unitaria. Su sociedad, su historia, la política de sus gobiernos, son realidades complejas en las que lo progresista y lo reaccionario, como en todas las sociedades, deben separarse mediante el análisis y no pueden concebirse mediante categorías metafísicas. EEUU tiene una historia de esclavismo y una presencia real del racismo, ha sostenido a dictadores en el pasado, ha cometido crímenes de guerra durante la Segunda Guerra Mundial o en la guerra de Vietnam... Es cierto. Pero también lo es que EEUU es una de las patrias del liberalismo democrático, que ha contribuido a extender la idea de libertad por el mundo, que nunca ha tenido colonias, que ha contribuido a salvar a Europa del nazismo y contuvo el expansionismo soviético, también en Europa, o que ha contribuido más que nadie a que Milosevic no sea ya el señor de los Balcanes. EEUU es el racismo sudista, pero también la patria de la filosofía de Dewey, es el integrismo religioso de la Nueva Derecha, y, también, la cuna del gran cine clásico que amamos. ¿Y bien? No puedo mirar el mundo, sea EEUU, Europa o España, con lentes equívocas que me ciegan y obstruyen mis focos de visión. No puedo ser anti-norteamericano porque sería tanto como rechazar parte de mis propias raíces culturales y políticas. Lo que tenemos que hacer respecto a EEUU, como respecto a cualquier otro gobierno o sociedad, es apoyarle cuando son víctimas del terror, cooperar con sus fuerzas progresistas, y rechazar cualquier política o actuación contraria a los principios de libertad y de igualdad.

